- Andy...en serio... a dónde vamos? - Dijo ella curiosa mientra la ayudaba a bajar de una roca alta.
- Tu tranquila mi amor, es una sorpresa - Caminamos un poco más, y me di cuenta de que ya estamos cerca, me detuve.
- Andy...?
- Si?
- Donde estamos?
- Ya casi llegamos, sube a mi espalda y cierra tus ojos
- Ahhh...está bien - Me hizo caso y subió cerrando sus ojos con fuerza, comencé a caminar.
- Qué sientes?
- Además de un extraño miedo a caerme -rió levemente- un agradable olor a eucalipto y pino fresco...
- Estás en lo correcto - Sonreí.
- Suena...suena a...es agua?
- No lo sé...averígualo por ti misma... - La bajé y ella abrió sus ojos emocionada.
- Andy! es impresionante!
- Todo para ti mi amor, realmente quería mostrarte este lugar...ven - tomé su mano y la llevé hasta el árbol enorme que se encontraba allí, la arrimé al grueso y alto tronco de aquel árbol y la besé, ella lo correspondió y lo continuó, nos separamos luego de un rato.
- Ven... - Tomó mi mano y me llevó hasta la orilla del río, allí, se sentó en el césped húmedo lleno de rocío, y comenzó a quitarse los zapatos-
- Qué haces?
- Hace tiempo que no juego en un río, solo lo hacía cuando era pequeña...
- Pero...tienes medias de Nailon...
- No importa! - Saltó al agua, salpicando algunas gotas - Qué esperas? vamos!
Ella comenzó a correr y a saltar por todo el río, es sensacional verla emocionada, así que no dude ni un momento más, e imité sus acciones anteriores, entré al agua, está helada! no sé como pueda ella soportarla!!!
- Amor!
Grité su nombre para que se detuviera, eso hizo, volteó y la miré, mis ganas no pudieron más y la besé a más no poder, ella tomó mi cuello y me acercó más, ahora, que la tengo entre mis brazos y la estoy besando, me doy cuenta de que tengo miedo, y ese es mi único miedo, perderle, ella es la mujer perfecta, y yo...yo era un idiota antes de conocerla...pero hay hombres que son mucho más aptos para ella, y tengo miedo...de que realmente...encuentre y...ame a alguien que no sea a mi...salí de mis pensamientos porque ella gritó.
Me di cuenta de que acabábamos de caer al agua por completo, me levanté y le ayudé a levantarse a ella también, ella comenzó a reír, se abalanzó sobre mí y volvimos a caer, nadamos, nos besamos y jugamos toda la tarde en aquel río, hasta que nos dimos cuenta de que ya estaba anocheciendo, así que salimos, ella sonreí y soltaba pequeñas risas, yo me acosté en el pasto exhausto, ambos estábamos empapados.
- De qué te ríes? - Dijo algo molesto y divertido, estaba empapado y no me gusta, ella gateó hasta mi.
- Te lo juro, no es gracio... - Me interrumpió con un beso, sus labios estaban fríos y mojados, pero aún así estaban deliciosos, embriagadores, adictivos.
- Vamos amor...
- Vámonos...
- Te lo juro, no es gracio... - Me interrumpió con un beso, sus labios estaban fríos y mojados, pero aún así estaban deliciosos, embriagadores, adictivos.
- Vamos amor...
- Vámonos...
